Alimentos sanos y accesibles para todos

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El productor Miguel Ángel Sandino Sánchez es el dueño de la finca “El Chipote” de 13 manzanas en la comunidad de Río Limón a unos 4 kilómetros al suroeste de Diriamba en el departamento de Carazo. Se encuentra a una altura de unos 500 metros sobre el nivel del mar. El clima es marcado por una temporada de lluvia o invierno entre mediados de mayo y fines de octubre y una temporada seca o verano en el resto del año.

Casi todas las lluvias de unos 700 milímetros anuales caen en el invierno. Cabe señalar que en los últimos años el clima se ha vuelto más inestable y se cree que esto está relacionado con el cambio climático que se siente a lo largo y ancho del mundo. A veces llueve cuando no debería llover y otras veces no cae ni una gota de agua cuando debería llover. Estos desfases climáticos perjudican a los productores.

Miguel Ángel Sandino maneja la finca desde el año 2005. La tierra pertenecía antes a la Cooperativa Orlando Avilés que decidió parcelar su propiedad. Cuando Miguel comenzó a trabajar la finca era un potrero grande y degradado de pasto natural. No tenía divisiones ni estaba cercada. En los potreros había algunos árboles dispersos y tacotales. Una cárcava o zanja de erosión dividía la finca en dos partes. En el lado sur había una franja de bosque de dos manzanas y media por el cual pasaba un cauce bastante hondo. En aquel momento, la finca no contaba con obras de conservación de suelo y agua ni con otra infraestructura productiva, ni vivienda

Miguel busca producir de forma amigable con la naturaleza

Según las palabras del productor, él nunca ha aplicado ningún tipo de productos sintéticos en su finca, ni venenos, ni fertilizantes nitrogenados como la urea o el completo. Poco a poco iba aprendiendo técnicas agroecológicas a través de capacitaciones, intercambios, autoestudios y experimentos en la finca. Actualmente aplica las siguientes prácticas agroecológicas en su finca:

  • Siembra de cinco especies de leguminosas como abonos verdes.
  • Elaborar abono orgánico mediante una compostera.
  • Elabora biomineral como abono foliar que aplica al suelo, a la materia orgánica, a plantas, cultivos y alimento complementario de animales.
  • La finca cuenta con diferentes tipos de obras de conservación de suelo y agua: diques, acequias o zanjas de infiltración y barreras vivas.
  • Controla las plagas mediante plantas hospederas, asocios y rotación de cultivos.
  • Aplica técnicas de conservación como la siembra a lo largo de las curvas de nivel, asocio de cultivos y deja los rastrojos en la parcela.
  • Diversifica los cultivos de la finca.
  • Alimenta el ganado de forma alternativa.
  • Planta árboles forestales y frutales.

 

Para Miguel Sandino la producción agroecológica va de la mano con seguridad y soberanía alimentaria, relaciones comerciales más justas entre productores y consumidores, agregación de valor e independencia de insumos.

Según Miguel, la producción agropecuaria en Nicaragua depende de las grandes empresas  transnacionales como la Bayer y Monsanto que venden todo el paquete a través de las veterinarias: semillas, fertilizantes, plaguicidas, herbicidas y medicamentos. Pero también el gobierno está fomentando este tipo de agricultura ya que vende urea y completo a precios preferenciales a los productores.

Miguel opina:"Lo que pasa, es que en los países como el nuestro las transnacionales han invadido los mercados. Dan a conocer lo prodigioso que son sus venenos y sus cosas, pero es un gran engaño. Nosotros hemos comprobado que los químicos vienen a destruir la biodiversidad del suelo, envenenan el agua y el aire, destruyen la biomasa, los árboles y todo. La gente se enferma y quien se hace rico son las empresas transnacionales porque son las mismas que te venden los calmantes que te alivian pero no te curan porque eso les conviene si no les escaparía el negocio."

Muchas veces los productores convencionales dicen que producir sin químicos es mucho más trabajoso. En parte, Miguel comparte este criterio y opina al respecto: Es cierto que al inicio la producción agroecológica es muy costosa mientras se establezca el sistema. Todavía puede ser atacada por plagas y enfermedades y todavía puede haber erosión de los suelos en los primeros años. Pero a la medida que tu vas trabajando y vas agarrando conciencia, el trabajo va disminuyendo. Hay que tener un poquito de paciencia y estar convencido y enamorado de lo que uno hace.

Agregarle valor a los productos de la finca transformándolos

En la finca “El Chipote” se producen alrededor de 65 quintales de frijol rojo de postrera de los cuales se aparta una pequeña parte para semilla y consumo de la familia. Después no venden la producción al intermediario sino se ponen a seleccionarla y clasificarla.
Miguel Sandino, en asocio con Ángela Flores Meza, elaboran cereales de forma artesanal. Ángela cuenta: Una parte de los ingredientes de los cereales son de aquí, de la finca donde Miguel Ángel, otra parte de otros productores orgánicos que sacan lo que es el cacao, la semilla de jícaro. Compramos en Nandaime, San Marcos y Dolores. Pero la mayor parte, sí es de la finca “El Chipote”.

Productos sanos para la población desfavorecida
La producción orgánica se certifica para la exportación, mientras la producción agroecológica se destina más a los mercados locales y regionales. Los cereales se venden por ejemplo en un supermercado de Jinotepe. A las grandes cadenas de supermercados no tienen acceso, porque sus productos carecen de registro sanitario y  código de barras.

Para evitar que se enriquezcan los intermedios de la producción campesina, comprando barato a los productores y vendiendo caro a los consumidores, Miguel y Ángela venden la mayor parte de su producción directamente a los consumidores.

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